Editorial del #BuenasNoticias- Septiembre 2019 en honor a Madre Crisitiana Piccardo

 

“Vivimos en un mundo de mentira y es fácil dejarnos arrastrar por las apariencias, por un éxito momentáneo o por una coincidencia absurda a veces, pero siempre está la palabra de Dios que llega, hay siempre un encuentro que nos define, hay siempre una realidad que vale la pena seguir, y esta es la gracia de la libertad, yo no soy como una bandera al viento, soy una persona que usa su voluntad, usa su inteligencia, usa su vida, para afirmar la libertad profunda del Ser y vivir, y es bello, bellísimo.” Madre Cristiana Piccardo.

Como he comentado en todos los medios y momentos posibles, el origen de Trabajo y Persona está íntimamente relacionado con mi amistad con la Madre Cristiana Piccardo. La conocí cuando tenía 75 años y me impactó cómo transmitía el valor de lo trascendente y contingente a través de la regla Benedictina Ora et Labora. Cuando comencé Trabajo y Persona ella tenía 84 años, y en este mes de septiembre, en el que cumplió 94 años, quisiera dedicar esta editorial para que conozcan algunas de sus reflexiones en encuentros que hemos tenido:

“Fácilmente el hombre considera el trabajo, la fatiga humana como una inevitable condena y olvida que el trabajo es el camino a través del cual el hombre se realiza y se expresa”.

“El trabajo, sea lo que sea, si es asumido con plena responsabilidad, es la gran dignidad del hombre. Puesto que no tiene gran importancia el hecho que se trate de trabajo profesional, obrero o doméstico sino la forma, la atención, la dedicación con que se hace”.

“Son las pequeñas cosas las que construyen un destino”.

“El trabajo es fecundo si es expresión de colaboración, de compenetración, de comunión: no se puede trabajar unidos si no se reconoce el trabajo hecho por los demás, si no se valora el trabajo del otro, aún poco habilidoso. Dependemos uno del otro”.

“En estos tiempos cuando la gente hace tantas protestas, pienso que el mayor impacto lo hacen ustedes mismos, porque están proponiendo una formación a las personas, una educación al trabajo, un protagonismo que significa humanidad, responsabilidad, dignidad del hombre, libertad del hombre, y esto es una cosa muy grande”.

Alejandro Marius